Un equipo de agentes de IA que cuida cada consulta, cada internación y cada peso de tu sanatorio, clínica o centro médico. Cada uno trabaja en su área; juntos, te muestran todo el negocio. Se integran al sistema que ya usás, sin cargar nada a mano.
Cada uno hace el trabajo de un puesto que conocés: un asistente en la consulta, un auditor en la internación, una secretaria en la dirección y un analista del negocio. Se contratan por separado y trabajan como un equipo.
Hoy cada agente trabaja en su área. Lo que estamos construyendo es que compartan la información de la institución y se pregunten entre ellos, para que la dirección tenga la foto completa del negocio y no cuatro informes separados.
Argos y Centinela ya trabajan todos los días en un sanatorio. La conversación entre agentes y Oráculo son los próximos pasos, y los vamos sumando a medida que estén listos.
Argos escucha la consulta, redacta la historia clínica y sugiere los estudios justos, con la justificación que pide la obra social.
Con el DNI se conecta con el sistema del sanatorio y trae los datos del paciente, su cobertura y sus turnos e internaciones anteriores. Nadie tipea dos veces.
El médico toca un botón y conversa con su paciente. Argos transcribe en vivo, descarta lo que no es clínico y redacta la historia clínica completa.
Antes de pedir nada, evalúa si la consulta realmente amerita estudios y explica por qué. Si amerita, cruza toda la información:
Prioriza lo que el sanatorio puede hacer, pero no deja afuera nada necesario: si un estudio no está en el catálogo, lo sugiere igual y lo avisa. Y advierte todo lo que pide la obra social para que se apruebe y no se debite.
Del primer pedido hasta la medicación, todo justificado para la auditoría.
Cada consulta queda en la historia del paciente, y la dirección ve cuánto se usa el asistente y cuántas sugerencias se adoptan.
Centinela revisa todos los días a cada paciente internado, lee su historia clínica y le avisa a la dirección qué casos están en riesgo y qué falta para defenderlos ante la obra social.
Cada diagnóstico tiene sus días esperados de internación. El criterio no depende de la obra social: surge de referencias médicas y de la historia de tu institución, y lo define tu auditor.
Los días se cuentan desde el ingreso. Ejemplo: neumonía, 5 días esperados.
Para cada caso por vencer o vencido, Centinela entra a la historia clínica y responde tres preguntas.
Todos los días a las 14 hs, la dirección recibe cada caso con su riesgo de débito, lo que falta y qué hacer, con la nota para la obra social lista para copiar.
Centinela nunca sugiere completar registros con fecha anterior: todo lo que falta se resuelve con una nota fechada el día en que se hace.
Historia clínica, partes de internación, turnos y facturación. Sin cambiar de sistema ni cargar datos dos veces.
Cada uno en lo suyo: la consulta, la internación, la gestión y el negocio.
En el panel de dirección, por mail y por WhatsApp, con lo importante primero.
OptimumIA sugiere y audita. Nunca prescribe ni decide por el equipo médico.
OptimumIA funciona hoy en un sanatorio de referencia del litoral argentino y en su grupo de unidades asociadas.
Sugiere estudios, genera diagnósticos presuntivos y audita tratamientos junto al equipo médico.
Revisa todos los días cada internación activa y analiza la historia clínica de cada caso con alerta.
Ocupación, actividad médica e indicadores de varias unidades de negocio en un solo lugar.
Cada cliente tiene sus datos separados a nivel de base de datos, no solo de la aplicación.
Los agentes leen la historia clínica solo con autorización de la institución, y el análisis lo ven dirección y administración.
Alineado a la Ley de Protección de Datos Personales (Ley 25.326) de Argentina.
OptimumIA sugiere y audita. Nunca prescribe ni decide por el médico tratante.
Pedí una demo y te mostramos los agentes funcionando con los datos de tu propia institución.